Warning: array_merge(): Argument #2 is not an array in /usr/home/fundacionfirstteam.org/web/wp/wp-includes/widgets.php on line 546 “Es tan fácil explotar a los actores”,Billy DaMota, director de casting – Fundación Internacional firstteam

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“Es tan fácil explotar a los actores”,Billy DaMota, director de casting

Casting. Alicia Vizán

Durante varios años la Fundación First Team, encabezada por los actores internacionales, Assumpta Serna y Scott Cleverdon, lucha por la creación de un código de las buenas prácticas del actor en el audiovisual que dignifique y proteja la profesión del actor. El código es una denuncia a la situación tan precaria del actor y al abuso de poder de algunas figuras del sector audiovisual.

El CBPAA es más que una declaración de intenciones su objetivo es acabar con la falta de ética y moral. A esta iniciativa se han unidos actores, productores, directores y otros muchos más profesionales que siguen colaborando en la elaboración del CBPAA.

Uno de los puntos de dicho código versa sobre un tema que ha generado mucho polémica y algún que otro despedido en la industria de Hollywood.

Hace unos meses el periódico estadounidense, “The Hollywood Reporter”, publicó un artículo de investigación sobre  los cursos de formación de casting impartidos por directores de casting  y donde denunciaba a su vez  el no cumplimiento de la Ley Krekorian de Prevención de Fraude del Talento (dicha ley no existe en España.)

En el punto 4 del “Código de las buenas prácticas del actor en el audiovisual” establece unos principios que cualquier director de casting debería llevar a cabo y define la tarea del mismo.

“Los actores no deberán pagar para poder ser conocidos por un director de casting, ni el director de casting debería conocer a los actores en sesiones pagadas por ellos, ya que éste cobra del productor un salario para encontrar actores.”

“El director de casting deberá ofrecer la máxima información a los actores (o a sus representantes) sobre el proyecto”

El director de casting debe ejercer su profesión con dignidad, conciencia y humanidad, y debe de ser cauteloso en cuanto al poder que le confiere su posición prohibiéndose especialmente toda forma de discriminación. También tiene que velar por la profesionalidad del sector audiovisual, recomendando con prioridad a aquellos actores que cuenten con la formación necesaria para el desempeño de su profesión en el audiovisual. “

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A continuación os dejamos la traducción del artículo:

LA ECONOMÍA DEL NUEVO HOLLYWOOD: PAGAR PARA ACTUAR, AUDICIONES PAGADAS.

Por Gary Baum

Mientras que estos cursos son una salida para todos aquellos actores que ansían los codiciados papeles (en su mayoría estudiantes que los obtienen tanto en cadenas generalistas como la ABC o las nuevas empresas online tipo HULU), los críticos aseguran que violan una ley que nadie cumple: “Es tan fácil explotar a los actores”-dice el Director de Casting Billy DaMota.

Esta historia fue publicada en la edición del 8 de Abril de la revista The Hollywood Reporter.

Está anocheciendo en Burbank y unos cuantos fieles han pagado para escuchar una homilía sobre falsas promesas bajo falsos techos y luces fluorescentes. “Cuando tú te convertías en actor, tú mismo te metías en la industria del cine” –relata un director de casting a un grupo de aproximadamente 20 actores en la sala “The Actor’s Key”, lugar donde en enero se realizaron 160 sesiones de este tipo en el momento cúspide de la temporada de Pilotos. “Hay más gente como vosotros en esta ciudad que en ningún otro sitio. Ellos quieren tu trabajo y tú quieres el de ellos”.

En una noche cualquiera, cientos de actores sin trabajo dan su dinero a cambio de obtener el privilegio de actuar frente a directores de casting y a sus ayudantes para intentar impresionarlos con su talento con la esperanza de que les abran la puerta al estrellato. Un aspirante a actor puede llegar a gastar una media de 50 dólares por sesión, capitaneadas por directores de casting responsables de series como el drama hospitalario de la CBS Code Black, el culebrón de la NBC Los Días de Nuestra Vida o la serie multipremiada de la ABC Modern Family-Todos ellos realizaron sesiones de casting pagados en la misma noche.

A los actores se les avisa someramente de que esto, en realidad, no son audiciones. Los llaman “Seminarios”, una oportunidad para crecer en la industria y para poder probar a los directores de casting lo que vales y poder, además, obtener una crítica constructiva profesional de mano de los profesionales de la industria. Los seminarios han formado parte del sistema de casting de Hollywood desde hace décadas, pero, desde que el éxito de las series de televisión y las webs online ha subido como la espuma en los últimos años; y los estudios y las cadenas han eliminado o recortado sus propios departamentos de casting, los seminarios se han convertido en una de las piedras angulares de las política de Recursos Humanos de la industria cinematográfica y audiovisual. Están ahora tan generalizadas-más de dos docenas de compañías ofrecen más de 450 sesiones mensuales durante el periodo de pilotos-que muchos en la industria presuponen que son legítimos y honestos.

Sin embargo, intercambiar dinero por una simple perspectiva de empleo sigue siendo ilegal en California. La Ley llamada Krekorian Talent Scam Prevention Act” (Ley Krekorian de Prevención de Fraude del Talento) aprobada en 2009 prohíbe específicamente cobrar a los artistas a cambio de una oportunidad de empleo o audición.

Desde que esta ley fuera promulgada en 2010, no se ha procesado a nadie por dicho incumplimiento. Mientras muchos operarios sí que siguen las leyes y solo se limitan a hacer seminarios siguiendo un objetivo educativo, más de 65 entrevistas realizadas a profesionales de la industria que participaron en tales seminarios sugieren que, en muchos casos, esa ley se ignora tanto en espíritu como de facto.

Generalmente hablando, los actores se quejan del sistema existente hoy en día (pero se niegan a dar sus nombres por miedo a represalias), mientras muchos managers y agentes reconocen abiertamente la naturaleza transaccional de la mayoría de estas clases, también, a la vez, las apoyan de una manera activa o pasiva. Casi todos los directores de casting y los dueños de los seminarios defienden públicamente la naturaleza educativa/formativa de las clases pero luego, en privado, señalan con el dedo a colegas de la industria que sí que llevan a cabo dudosas prácticas al respecto.

Tanto la unión de actores SAG-AFTRA como la Sociedad de Casting de América están al tanto de la preocupación suscitada por estos seminarios. Sin embargo, ambos gremios se posicionan como impotentes ante este problema no pudiendo hacer nada al respecto ya que, reiteran, haber presionado en numerosas ocasiones a la Fiscalía General de Los Ángeles con el fin de priorizar este problema.

El resultado es una “Gig economy” (Término que define esa situación laboral en la que seremos contratados puntualmente para trabajos esporádicos en los que aportaremos todo lo necesario para la actividad) en la cual la mano de obra temporal paga para ser “formada” por contratistas independientes quienes, en muchos casos, están dotando de personal a corporaciones mediáticas. Las cadenas quieren gastarse lo menos posible y los estudios saben que todo esto supone un abaratamiento del sistema con respecto a los gastos de los sistemas de casting tradicionales de antaño. Se han rebajado millones de dólares de los balances financieros de la industria en comparación a lo que hace años se gastaban en solo labores de casting y decenas de miles de aspirantes a actores han pagado el pato.

“Yo no estoy de acuerdo-es ilegal conocer gente de esta manera”, dice el veterano manager de actores Darryl Marshak, quien continua entablando negociaciones con los directores de casting una vez que sus clientes han asistido a sus seminarios, “pero como suele decirse No puedes luchar contra el ayuntamiento. Nunca va a dejar de existir”.

Estos seminarios están vinculados con producciones originales de casi todas las cadenas de cable de América, así como a los servicios de visión online más importantes. Cuando nos acercamos a discutir dicha práctica, casi todos deciden no responder, en particular HBO y FX deciden declinar cualquier comentario al respecto, aludiendo a que ellos no tienen ningún departamento de casting interno en sus empresas, lo que les exime de tener que responder a ninguna pregunta de esa índole.

Muchos aducen a que más de la mitad de los actores participan en este sistema. Un típico aspirante a actor puede llegar a gastar $1,500 al año en dos o tres seminarios de clases mensuales con la esperanza de que esto le proporcionará la llave a ese papel “episódico” que se cobra a $1,000 por día trabajado.

“Son vistos como mercancía irrisoria” dice el director de casting Billy DaMota, un disidente de la industria a este respecto desde la década de los 90. “Es tan fácil explotarles” Los actores que subvencionan el sistema entienden muy bien el juego. “Todos los que van allí saben perfectamente lo que es y cómo funciona”, dice uno de los actores que pide no revelar su nombre para este artículo. “Todo el mundo sabe que no tiene nada que ver con formación actoral”.

Pero nada ocurre. “La mitad de la gente que está trabajando ahora mismo en las cadenas de televisión pagaron para poder tener su entrevista de trabajo-los papeles de solo una línea” Dice la directora de casting Dea Vise, una de las socias de DaMota quien también ofrece su voz y su apoyo contra esta práctica “Es así de común”

La profesión de director de casting ha pasado por una transformación en las últimas tres décadas, desde un reinado definido principalmente por posiciones de personal de plantilla a meros proveedores independientes de reparto. Ahora mismo son ellos los que han de buscarse las castañas, los profesionales de casting deben mantener un ritmo frenético para conseguir proyectos en los que trabajar. “En vez de Suzie Smith haciendo el casting de un proyecto o dos a lo sumo, ahora ellos tienen que trabajar en varios a la vez para permanecer visibles”, dice Bob Rumnock, un empleado en el Seminario ITA que tiene lugar en Culver City. “Las demandas se han convertido en una locura aún mayor”.

Joy Sudduth, directora ejecutiva de JB Casting Networks, una de las empresas de seminarios en Culver City, añade: “¿Con cuántos directores de casting parados en este momento has hablado? Ninguno. Todos están trabajando bien sea en un reemplazo para mediados de temporada, o en un proyecto independiente, o en alguna cosa online. Esos bloques de 15 minutos, o ese espacio reservado para hacer audiciones generales eso ya no existe”-“Generales”-jerga interna de la industria para definir reuniones o entrevistas generales en los que los directores de casting utilizaban para simplemente conocer a actores, sin necesidad de tener que hacerles ningún casting para ningún papel específico, nuevos actores que luego podrían utilizar o no en posteriores proyectos y tenerles en cuenta habiéndoles ya conocido en persona-. La Agencia Savage de Stella Alex, que ha representado a estrellas del calibre Shailene Woodley en su subida a la fama, dice “Las generales puede que aún no estén muertas del todo, pero realmente tienes que ser alguien de cierto nivel para poder accede a ellas”

Y olvidaros también de los directores de casting asistiendo a obras de teatro independientes para conocer nuevos talentos, esa práctica que, en su día era muy común ahora, es casi inexistente “Las productoras no cubren los gastos para que descubran a nadie fuera del horario de oficina” dice el manager Alan Mills, socio de Marshak.

También, el trastorno tecnológico ha cambiado el paisaje. Quizás, el cambio más significativo ocurrió en 2003 cuando los Breakdown Services (servicios de casting) de Gary Marsh cambiaron el correo ordinario por el mailing digital. Estos servicios tienen el monopolio virtual de coordinación de servicios de casting para los proyectos audiovisuales. Esto supuso un impulso en la eficacia pero dio al traste con el elemento humano al cortar de raíz la labor de recursos humanos tradicional.

“Los Breakdowns tienen online muchos de sus servicios” afirma Scott David, encargado del casting de la serie de la CBS Criminal Minds quien, además, posee un Estudio para realizar seminarios en North Hollywood llamado The Actors Link, donde él mismo imparte clase. “Los agentes solían ir a las oficinas con un book para hablar sobre sus clientes. Ahora puedes recibir un videobook de cualquier persona online en cuestión de segundos”.

 

En este ambiente, donde el casting para un papel de reparto genérico puede tener más de 3000 propuestas online en varias horas (algo que ha crecido exponencialmente con respecto a hace una década debido a que entonces se perdía tiempo con los envíos mandados por correo ordinario o con los actores teniendo que llegar ellos mismos a las oficinas de casting), ahora todos intentan lidiar con semejante avalancha de propuestas. Los directores de casting quieren cortar este flujo inmenso y los seminarios no hacen más que hacerlo crecer y crecer a pasos agigantados pues son un caballo ganador- Dan dinero. El director de Casting Ty Harman, una presencia frecuente en estos seminarios cuyo currículum va desde el casting de The Game de BET  a la Disney XD de Crash & Bernstein, ve las sesiones de casting como cruciales: “Los hago una media de dos veces por semana”, afirma, “Antes había tiempo para generales, pero ahora puedo ver a 30 personas en dos horas”

Los agentes y los managers se han adaptado a las tácticas de la nueva realidad. “Ahora lo más común es llamar a un director de casting y decirle que tu cliente asistió a su seminario” dice Chris Manno, quien dejó sus servicios para Frontline Management y ahora trabaja para Arsonhouse Entertainment — la conclusión es que ahora lo que les dices es: mi actor te pagó para que le vieras

Los dueños y los actores asiduos a estos seminarios se defienden diciendo que tienen valor educativo, formativo y de gran utilidad para la industria. Algunos dicen ofrecer trucos para hacer los mejores castings, mientras otros se justifican siendo parte agraciada del sistema existente. “Es el coste de hacer negocios” dice el veterano de los seminarios para actores Gary Zuckerbrod, quien hace el reparto de la serie Rizzoli & Isles (TBT) y fue, además, director de la Sociedad de Casting de América. Doug Morency, un trabajador de Connect Studios y actor ocasional con pequeños papeles en sitcoms (un conductor en Mike & Molly (CBS), un sargento en Brooklyn Nine-Nine (FOX)) afirma: “Si en verdad soy un producto, que lo soy, debería poder venderme a mí mismo de todas las maneras posibles”.

Un decreto de 2002 de la División del Estado para el Fortalecimiento de los Estándares en el Trabajo, emitió directrices entre las cuales, entre otras cosas, prohibía a los dueños de dichos seminarios a que se hicieran publicidad a ellos mismos diciendo: “Nuestros asistentes han obtenido castings, entrevistas o trabajo como resultado de conocer a un director de casting durante nuestros seminarios”

No obstante, es de lo más usual ver cómo estos seminarios publicitan los logros de sus asistentes y resaltan qué directores están en ese momento en el proceso de casting con cualquier proyecto. Por ejemplo, en febrero la web Act Now! enumeró a todos sus alumnos que habían obtenido papeles en: How to Get Away With Murder  (ABC) y The Mindy Project (HULU) o incluso aquellos a los que tan solo habían sido vistos y considerados para las series New Girl (FOX) y Silicon Valley (HBO). (Act Now! Recientemente borró todo esto de su web y declinó hacer cualquier comentario al respecto)

El decreto de 2002 especifica que los dueños de los seminarios deben emplear, para dichas clases, a un profesor con experiencia y créditos profesionales. Algunas compañías publicitan estas sesiones con ese reclamo . ITA publicó uno de los mejores ejemplos de todo esto el pasado 6 de Febrero al publicitar a la Socia de casting Allison Bader, quien trabaja para Alyson Silverberg ( Jane the Virgin (CW) ) de esta manera: “Ahora mismo en proceso de casting para 2 episódicos, 1 papel para en una serie ganadora de un Globo de Oro y 2 sitcoms para las ABC Family y la MTV. Además hace muchos pilotos”- Rumnock del Seminario ITA insiste que estas prácticas son muy útiles para los actores: “Nuestra intención es informar a nuestros asistentes de lo que van a hacer en nuestros cursos y con quién”

Es difícil diferenciar prácticas que rompen moldes de otras que, simplemente, rebasan los límites en ausencia de la aplicación de la ley que lo regule. “Hay demasiados seminarios de casting que no están cumpliendo las normas” dice el Consejero General de SAG-AFTRA COO, Duncan Crabtree-Irelan. “Hay más violaciones de las que deberían. Queremos que se cumpla la Ley para prevenir todo esto”. El presidente de CSA Richard Hicks, quien aduce que su organización tan solo tiene un empleado y por tanto no tiene ningún poder para cambiar esta realidad, añade: “Hemos estado en comunicación con el Fiscal del Distrito cuando todo esto comenzó. Al final, todo depende de que ellos hagan que esta ley se cumpla”

Mike Feuer, Fiscal del Distrito de Los Ángeles, declinó hacer comentarios acerca de por qué su departamento no hace nada al respecto del incumplimiento de esta ley promulgada en 2010, pero su portavoz Rob Wilcox dijo a THR (The Hollywood Reporter): “Continuaremos vigilando de cerca estos casos y nos encargaremos de procesar a todos aquellos que lo merezcan en cuanto podamos. Tenemos muchas ganas de poder continuar colaborando con nuestros compañeros en la industria del entretenimiento y cumplimentar la ley para encontrar nuevas vías para acabar con estos fraudes”. (Wilcox afirmó que el Departamento de Asuntos del Consumidor del Condado de Los Angeles fue el auténtico responsable de que estos seminarios fraudulentos comenzaran a surgir y realizarse, pero Rigo Reyes, el Jefe de ese departamento, no respondió ni hizo ningún comentario al respecto) El ex asambleísta Paul Krekorian, quien apadrinó la Ley que lleva su nombre es, en la actualidad, miembro del Consejo de la Ciudad de Los Ángeles, representando una sección del Valle de San Fernando donde, irónicamente, se imparten muchos de estos seminarios, pero él también declinó formar parte de esta entrevista. “Este asunto no es algo en lo que él trabaje de manera habitual”, dijo su portavoz Ian Thompson.

Los expertos y los defensores de la diversidad argumentan que el tema de los seminarios es un pobre reflejo de las declaraciones de Hollywood sobre potenciar una reforma estructural para la gente con menos recursos. “Los costes para obtener una oportunidad son muy altos y estos seminarios no ayudan nada a cambiar la situación” dice el Profesor Nelson Lichtenstein, director del UC, Centro de Estudios para la Observación del Trabajo y Democracia de Santa Barbara. El presidente de Coalición hispana, Alex Nogales, añade: “Es pernicioso y depredador. Por eso se supone que tenemos que estar alerta”.

Sin embargo, nadie con influencia parece tener realmente ganas de llevarlo a la práctica, algo que ha dejado a muchos de los actores sin ningún atisbo de esperanza. “No creo que sean malas personas con intenciones malignas” dice alguien anónimo en las altas esferas de la industria, uno de los muchos que deja que esto persista, “pero se ha convertido en algo sistémico-entrevistas de trabajo pagadas-y está haciendo gastar dinero a gente que ya de primeras no lo tiene. Es profundamente desmoralizador”.

Traducción: Chus de Castro

Artículo original: The Hollywood Reporter