Warning: array_merge(): Argument #2 is not an array in /usr/home/fundacionfirstteam.org/web/wp/wp-includes/widgets.php on line 546 abril 2016 – Fundación Internacional firstteam

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Assumpta Serna participa en la presentación de “La audición de Joanna Merlin

El viernes, 22 de abril, Assumpta Serna participará en la presentación del libro de Joanna Merlin, “La audición”.

Joanna Merlin es conocida por su gran trabajo en dirección de casting, ha colaborado con directores como Hal Prince, James Ivor o Bernardo Bertolucci y ha sido galardonada en varias ocasiones como directora de casting y actriz de cine, televisión y  teatro.

Actualmente imparte clases de Interpretación en la Universidad de Nueva York (NYU). A nivel internacional ha dado clases en el Kreuzberg Theaterforum de Berlín, la Universidad de las Artes de Zúrich, y el Teatro de la Abadía de Madrid.

La audición: una guía pensada para el actor, enseña a actores (y no actores) a desdramatizar y despersonalizar tanto el triunfo como el fracaso en un proceso de selección, a ponerse en el lugar del otro y a ofrecer la mejor versión de sí mismos. Invita a los actores a que se comprometan con el trabajo serio, el estudio y su preparación como forma de ampliar su capacidad de comprender y afrontar con honestidad, no solo el proceso de audición, sino toda su carrera. La audición contribuye a la formación de estudiantes y docentes, directores, productores y demás profesionales del medio. Sus enseñanzas aumentarán, sin duda, el sano rigor competitivo que debieran sustentar el teatro, el cine y la televisión.

“Probablemente me habría ayudado a conseguir algunos de los trabajos que no conseguí, y habría sido definitivamente una ayuda a la hora de lidiar con el hecho de no haberlos conseguido… También creo que es una gran lectura para aquellos veteranos como yo, que en ocasiones necesitamos una mirada fresca sobre la profesión elegida y alguna ayuda para “aguantar ahí”. Joanna Merlin tiene una perspectiva única, la de haber estado a ambos lados de la mesa en una profesión en ocasiones desalmada. Su corazón se hace patente en este libro” Kevin Bacon 

Esta edición en español de La audición  se ha podido llevar a cabo gracias a la colaboración de grandes profesionales del mundo teatral y audiovisual como son: Miguel Antelo, Pep Armengol, Nuria Benet, Pablo Berger, Sara Bilbatúa, Ernesto Caballero, Carla Calparsoro, Pedro Casablanc, Gabriel Chamé, Hernán Gené, José Luis Gómez, Andrea Isasi, Juan León, Eva Lesmes, Juan Mayorga, Rosario Ruiz Rodgers, Luis San Narciso, Eduardo Vasco y, finalmente,  nuestra fundadora Assumpta Serna, que cierra la edición con una estimulante reflexión que ya pueden leer aquí.

A la presentación del viernes 22 de abril,  acudirá la autora  Joanna Merlin (vía Skype), Paula Serraller(Editorial Fundamentos), Rafael Ruiz (director de la RESAD, entidad coeditora), Assumpta Serna(colabora en la edición española), Jorge Quesada y Sol Garre (traductores del libro) y Rosario Ruiz Rodgers (responsable del Centro de Estudios de La Abadía).

Presentación del libro “La audición” de Joanna Merlín

Fecha: Viernes 22 de abril 

Hora; 17:00

Lugar: Sala José Luis Alonso

 

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Reflexión de Assumpta Serna para “La audición” de Joanna Merlin

“Inspirar y estar inspirado es posible si consigues rodearte de personas creativas, si estás abierto a cuestionar sus verdades”

 

auitioningLa Audición tiene la ambición noble y sana, como todos los buenos libros de Interpretación, de convertir el actor aficionado en un actor profesional. Es una guía para tantos actores que todavía no se han formado en la especialidad de Interpretación cinematográfica.

El libro es un buen complemento para iniciar el camino de empoderamiento del que un actor se impregna cuando es capaz de desarrollar un criterio propio en lo que hace, saber por qué lo hace y sigue desarrollando su propia técnica para lograr hacerlo siempre lo mejor posible.

La Audición es una guía concienzudamente escrita por Joanna Merlin, que ayuda al actor en una de las actividades más costosas anímicamente y demasiado necesaria desgraciadamente, para el ejercicio de la profesión, el casting o la audición. Sigo pensando como actriz, que no todas las películas necesitan casting, que no todos los actores tampoco y constato por experiencia, que muy pocos profesionales (directores, directores de casting, actores, productores, ejecutivos de cadenas), saben hacer de un casting una experiencia seductora y creativa. Y siempre quiero creer que es por ignorancia en vez de maldad… Aunque hoy en día no sé cuál de las dos es la actitud más dañina. Así que para deshacer mitos y organizar el panorama actual, creo que este libro es altamente necesario en España.

Porque La Audición quiere Joanna cambiarla, mejorar, enriquecer el proceso para todos los agentes implicados en ella. Comparte con nosotros su punto de vista para que todos los que participan en el proceso del casting, realicen el proceso con éxito. Y me refiero no a un éxito de resultado, es decir, a que se haga el casting necesario para poder realizar la película, sino me refiero al éxito humano, el éxito en relacionarnos de manera profesional, ética y eficazmente.

La intención de querer hacerlo bien, con sentido común y respeto en todos los colectivos, tendría que estar presente en todas las actividades que emprendemos como cineastas o profesionales de teatro si queremos disfrutar y ser felices con la profesión que hemos elegido y en la que constantemente, si queremos estar de acuerdo, podemos cambiar a mejor.

La audición en la profesión del actor

La mayoría del tiempo que el actor emplea en hacer bien su trabajo consiste en eliminar resistencias para poder interpretar y crear libremente, también en una audición o casting. Cómo nos juzgan, es al final, absolutamente irrelevante. Nadie podrá saber a ciencia cierta porque has sido el elegido o por qué no. La mayoría de las veces, mejor decidir no saberlo. La ignorancia –solo en este caso– es lícita, porque te permite tener ilusión para interpretar, para seguir contando historias al público, que es en definitiva, por lo que has elegido este trabajo.

Las decisiones son, en muchos casos, aleatorias, forman parte del resultado que solo debe impulsar al que le interese apreciar o no tu trabajo. Pero el resultado, a la larga, obtiene una especial irrelevancia en tu vida como actor, porque el proceso para obtener el resultado debe ser, como creador, más importante que el resultado en sí mismo.

Dejemos a los otros este espacio para nosotros cumplir con el nuestro. Somos, queramos o no, espejo de actitudes y embajadores de una cultura que debe manifestarse, abierta, positiva, celebrando la diversidad en todo: cuerpos, ideas, emociones.

Como las audiciones no van a desaparecer durante toda tu vida como actor/actriz, hay que identificar y suprimir el conflicto interno que tenemos cada vez que tenemos que preparar o proponer una interpretación. A pesar de ser poco utilizada la palabra en español, todos los actores tendemos a “procrastinar” cuando nos dan finalmente el texto para el casting tan deseado. Eso quiere decir, antes de estudiar el texto, se nos ocurre que es importante limpiar las baldosas de la ducha con un cepillo de dientes, por ejemplo.

No podemos permitir que las resistencias a prepararnos bien antes de una audición tronquen nuestra capacidad de juego ni de compromiso. Hay que convertir una “prueba” en una oportunidad. Y eso, como nos explica tan bien Joanna Merlin, es nuestra responsabilidad: Crea tu propio espacio interpretativo, un espacio que no dependa de la atmósfera de la sala”.

Hay que enfocar el tiempo de preparación a un casting, como una oportunidad para actuar enfrente de los que te juzgan, que no son nada más ni nada menos que espectadores, que aunque no paguen por tu audición –craso error– pueden un día pagarte por ello. Tu interpretación, como un buen vendedor, tiene que motivarles, y tú tienes que estar absolutamente convencido de que lo que tienes y ofreces, lo que has preparado y quieres contar, tiene valor y es único e intransferible.

Como dice Joanna: “Hay que tener fe en nuestro propio talento y en nuestra imagen”. Aceptar la imagen que uno transmite es obra de toda una vida y siempre podemos pensar en lo que nos falta o en que el pasado fue mejor, pero es más inteligente y eficaz no resistirnos a expresar como vivimos, como somos y trabajar para poder realizar siempre la audición, la película, la entrevista, en la mejor de nuestras posibilidades. Al fin y al cabo, ¿qué sería esta profesión sin amor al ejercerla?

La realidad y el valor de ser actor en el Siglo XXI

En una audición, nos dice Joanna: “el actor debería tener una opinión sobre lo que él haría con el papel.” Es absolutamente necesario que el actor presente una propuesta terminada en base a su propia creatividad, a sus propias elecciones interpretativas porque el actor, aunque no sea aceptado por la ley española, es pleno creador de su propia interpretación.

El actor del siglo XXI ha de conseguir una interpretación “natural”, donde deje espacio abierto para que el espectador intervenga con sus propias ideas y emociones. El actor en el audiovisual, debe en definitiva, ocultar el trabajo y la técnica, recuperar la actitud emprendedora y proactiva para conseguir y crear su propio trabajo.

Conviene tener en cuenta que los actores transmiten valores ofreciendo entretenimiento, pero también ejerciendo una mirada crítica de las costumbres y actitudes de la sociedad a la que representan. Son, tradicionalmente, los que escogen obras porque quieren contar algo al público con ellas. Cuando la experiencia crece sigues teniendo que recordar el por qué has elegido tu trabajo; la respuesta de muchos de los buenos actores que he respetado, y que me he encontrado en todas partes del mundo, ha sido: para cambiar a mejor el mundo.

Para ser actor debes ser un buen profesional. Los buenos actores son los que aprenden a medir sus resultados aceptando la responsabilidad de pertenecer a una profesión digna.

Si consigues, en el proceso de conseguir un trabajo, que te consideren como creador en una audición y no piensen en ti como el personaje, sino también como un buen actor; si consigues ocultar la desesperación por conseguir unos euritos para poder pagar el nuevo colchón, aunque actúes a ciegas y sin feedback, pero demuestres compromiso y confianza; si logras invertir en formación continua aunque no generes remuneración suficiente durante años de ejercicio de tu profesión elegida; si consigues trabajar en el texto sin que se note el trabajo; si consigues la mejor actitud positiva para que no afecte nunca el constante rechazo; si tu agente no está infiltrado en los pasillos de poder y aun así consigues un trabajo…, entonces serás seguramente Superman o Superwoman, que es exactamente lo que parece que necesitas ser hoy en día para ser el elegid@.

Hay muchas cosas a conseguir pero “ni todo es posible, ni todos tienen el derecho de ser actores”, dice el actor y escritor Scott Cleverdon. Pero hay que intentarlo si piensas realmente que es lo mejor que sabes hacer. Este libro es una buena oportunidad para comprobar la actitud necesaria que tienen los ganadores. Tienes que intentar que una audición sea un servicio a ti mism@, reafirmando, en cada audición, tu propia seguridad. Tener orgullo en ser actor profesional en un contexto como España donde parece que nadie lo aprecia hasta que ganas un Goya o consigues un papel en una película de más de 30 millones de dólares, es difícil, pero no imposible.

Creo que el actor debe estar formado para poder aportar valor al sector teatral y audiovisual y con ello, a la sociedad, creando obras que cultiven la calidad en todos los procesos. El actor del siglo XXI ha de ser un actor emprendedor, proactivo e inteligente para crear espectáculos, tanto teatrales como audiovisuales, que provoquen el máximo impacto en el espectador. Tiene que cumplir con la función que históricamente le ha sido atribuída por la sociedad a la que sirve y nutre: la de pedagogo, con el anhelo de cumplir con los mínimos requisitos de calidad en cualquier proceso que tenga como fin último la comunicación con el espectador. También creo que tiene el poder, como referente en la sociedad, de ser un verdadero creador y embajador de todos los co-creadores de cualquier obra, para lograr una cultura responsable que vise a mejorar su colectivo, su sector, en definitiva para aportar un valor cultural necesario, de transparencia y ética en cada una de nuestras acciones para mejorar el mundo en que vivimos.

El actor del Siglo XXI, tendría que generar productos de entretenimiento que pudieran medir el conocimiento de todos los gustos y segmentos de público. Tendría que ser especialista en las actitudes del alma humana y en cómo comunicarlas en el contexto actual. Tendría que dominar lenguas y estar interesado por manifestaciones culturales (música, danza, etc.). Ser responsable y pionero en técnicas que ayuden a la reputación personal y de la obra en el contexto digital. Y trabajar para el colectivo de actores sirviendo en Asociaciones para lograr que otros actores puedan tener lo que ellos no pudieron…

La actitud del profesional de la interpretación

Actor profesional es aquel que tiene o cultiva 10 valores o actitudes fundamentales a lo largo de su carrera, que Joanna toca en profundidad también en su libro: CAP (COMPROMISO en la voluntad en comunicar, ACTITUD POSITIVA respecto al material que se le ofrece), CIO: (CONFIANZA en sí mismo, IMAGINACIÓN y OBSERVACIÓN, y ETICA: ESCUCHA, TÉCNICA, CORAJE, AMOR y ETICA). Así definimos Scott Cleverdon y yo al actor en nuestro libro El trabajo del actor de cine [2ª edición].

El trabajo del actor consiste en observar a otros y aprender a imaginar lo que necesita en cada momento para ofrecer una interpretación creíble. La audición nos permite trabajar nuestro músculo, desarrollar nuestra intuición, poner a prueba nuestro compromiso con la profesión. Nos permite también trabajar con profesionales que nos pueden ayudar para la preparación del casting, para que puedas siempre, mostrarte con la mejor luz, con el mejor sonido y ayudarte a seleccionar la toma mejor.

Actualmente, las producciones españolas han bajado de presupuestos y el “self tape” se impone con fuerza en muchos casos. (A muchos ha alegrado la práctica de preparar, grabar y mandar nuestra propia audición desde nuestras casas). Todos tenemos cámaras o teléfonos asequibles a cualquier bolsillo, que registran en calidad y en luz natural cualquier interpretación. Pero como dice Scott Cleverdon, “No basta en tener un Stradivarius, hay que saber tocarlo”. Dejar en manos de profesionales la técnica para que se os vea siempre en la mejor de las condiciones de luz y sonido. Dedicaros a saber observar científicamente vuestra interpretación, perfilar constantemente vuestra técnica y actitud para entender vuestro trabajo objetivamente, como un técnico más.

En mi experiencia como profesora de interpretación cinematográfica, como actor/actriz necesitas más de 400 horas delante de una cámara, bien iluminad@ y fotografiad@ para poder juzgar cómo te ves y mejorar lo que estás viendo, y eso, no puedes hacerlo solo. Necesitas de horas de trabajo con mentores que hayan hecho este trabajo para poder observarte sin juicio negativo y de horas para entender la técnica cinematográfica. Y antes de una audición y después de la audición no eres nunca el mejor juez.

Joanna, en La Audición, ayuda muchísimo al actor sobre cómo ejercitar el buen hacer por la profesión, pero no solo al actor, sino a cada participante en el proceso de un casting para saber el lugar de cada uno en el proceso práctico de hacer una audición (directores de casting, directores y agentes), dando las claves de como ser un profesional éticamente responsable.

El Código de Buenas Prácticas del Actor en el Audiovisual

El Código de Buenas Prácticas del Actor en el Audiovisual (CBPAA) se ha redactado en España recogiendo la información en otros Códigos precedentes y la experiencia internacional y nacional de actores en su trabajo en cine y TV. Referente al tema que nos afecta en el libro, el casting o audición, unas cuantas preguntas están todavía sin resolver en España, y son precisamente sobre las que el Código de Buenas Prácticas intenta posicionarse:

  1. ¿Un director de casting puede ser actor y director de casting en la misma película u obra? ¿O es un claro conflicto de intereses?
  2. ¿El director de casting, que formación tiene? ¿Los mejores son los que han sido actores? ¿Cuál es su verdadera función?
  3. ¿Qué ocurre en España si el director de casting es pagado por el agente, o por el actor, para poder trabajar?
  4. ¿Están teniendo en cuenta los directores de casting a las escuelas y a los agentes para convocar sus audiciones?
  5. ¿Están siendo los profesionales, es decir, el director de casting, el guionista y el productor/cadena, cauteloso en cuanto a la discriminación e integración de colectivos desfavorecidos?
  6. Los directores de casting y los agentes no tienen una Asociación a nivel nacional, ni una formación específica. ¿No sería necesario la profesionalización de todos los participantes en el proceso de preparación y rodaje de una película, serie?
  7. ¿Los actores, tendríamos que estar también en este proceso formativo a los directores de casting y a los agentes?
  8. ¿Son los agentes los mejores aliados de los directores de casting? ¿Se informan mutuamente y con profesionalidad de los proyectos y de los nuevos actores que entran y de los que salen en sus carteras? ¿Se nos localiza?¿Hay suficientes agentes preparados para dar valor a la industria nacional e internacional del siglo XXI?
  9. ¿Son las escuelas de actores responsables ofreciendo actores al mercado que estén preparados para desarrollar habilidades necesarias del sector en el siglo XXI?
  10. ¿Tendrían las escuelas de actores que ser consideradas por el sector audiovisual como filtros y el sector considerar un título oficial como recomendable o necesario?
  11. ¿Tendrían las escuelas de actores que unirse para que el actor pueda obtener una especialidad oficial en Interpretación Cinematográfica para adaptar la formación a las necesidades de nuestro país?
  12. ¿Está dando el sector audiovisual y teatral mensajes de necesidad de formación y responsabilidad al colectivo de jóvenes actores?
  13. ¿Respetan las instituciones del sector audiovisual y teatral principios de transparencia al desarrollar sus actividades?
  14. ¿Generan confianza en la sociedad española el sector y las empresas y asociaciones del sector para encontrar financiación privada en teatro y en el audiovisual?
  15. ¿Es normal que actores que salen de las escuelas de teatro más prestigiosas de España estén trabajando en compañías de teatro de aficionados?
  16. ¿Hay tanto trabajo en España para tantos actores? ¿Son las escuelas responsables?
  17. ¿Son excepciones cuando se escoge a “gente de la calle”, como actores protagonistas y secundarios? ¿O el intrusismo es la regla de una práctica que inunda las pantallas del medio audiovisual?.
  18. ¿Está el sector audiovisual considerando al actor como parte del proceso creativo?
  19. ¿Los actores deberían pagar por ser conocidos por directores de casting en talleres de interpretación delante de la cámara?
  20. ¿Podemos estar orgullosos como actores de una profesión en la que no se necesita formación?
  21. ¿Tienen que someterse a castings los actores que han hecho más de 5 películas como protagonista? ¿Por qué?
  22. ¿Es necesario que el actor del siglo XXI tenga una marca personal y una medición de su reputación en las redes sociales? ¿Este número indica y modifica la percepción de los directores de casting y ejecutivos de las cadenas de TV al contratar a actores? ¿Cómo podemos medir mejor la reputación de los actores? ¿Hacemos estudios de calidad de nuestra audiencia? ¿Cómo se hacen? ¿Por qué el actor no se interesa por ellos?
  23. ¿Comunicar de manera sesgada e incompleta el guión a propósito, significa menoscabar la competencia profesional del actor y su capacidad creativa? ¿Podríamos establecer contratos de confidencialidad para que los actores en una serie, en una película o en una obra, pudieran leer los guiones, la obra, antes de hacer su propuesta interpretativa?
  24. ¿Es trabajo de todos cambiar la percepción tan poco profesional y tan poco ética que el público y la sociedad tiene de los actores y de nuestro sector? ¿A quien corresponde la corresponsabilidad? ¿Escuelas? ¿Academias de cine y TV? ¿Asociaciones? ¿Sindicatos? ¿Agentes? ¿Directores de casting? ¿Actores?

Para las audiciones audiovisuales, me atrevo a animar a actores, agentes, directores de casting y profesionales del cine y de la TV, a leer y modificar el CBPAA para dar respuestas a todas estas preguntas.

Desde la Fundación sin ánimo de lucro First Team y con la ayuda de más de 50 instituciones y 300 personas, puedes encontrar la última versión redactada del Código, todavía hoy abierto a modificaciones. El CBPAA propone unas reglas éticas que se justifican en la necesidad de asegurar la correcta ejecución del trabajo, y que contemplan relaciones eficaces para el éxito y calidad en el desempeño de la profesión en un contexto en el que sólo parte de la sociedad confía en los actores como referentes y como embajadores culturales.

Por ello, el Código se orienta a conseguir unos estándares mínimos de calidad técnica y ética, con el fin de prevenir los daños que los actores y actrices y demás profesionales del audiovisual pueden causar privada y colectivamente, en el desempeño de la función que les ha sido atribuida.

El actor puede y debe seguir luchando por conseguir calidad en su trabajo, podéis opinar y podemos entre todos, decidir.

Audiciones, actores y superhéroes

La Audición. Una Guía Práctica para el Actor, de Joanna Merlin, revela cantidad de detalles útiles para intentar ser Superman o Superwoman, aporta trucos propios, anécdotas y sobretodo, sentido común… Es un placer entrar en el pensamiento dedicado y la profunda observación que Joanna destila en cada palabra elegida en el libro que revela un profundo amor por los actores, por el teatro, por el cine y por la profesión.

En España, debemos aprender a dialogar hacia un espacio creativo, donde todos nos sintamos responsables en hacerlo mejor. Donde la envidia no sea un deporte nacional, donde la mediocridad no sea recompensada. Creo que los actores tenemos la obligación de desarrollar nuestra competencia profesional sobre la base de una formación continua, reconocida como valor que aportamos o podemos aportar al sector.

Los actores deberían solidarizarse y organizarse con el amor a esta profesión que dice profesar, y luchar por conseguir una ética, denunciando todos los trabajos en los que no la haya, porque ya hay demasiadas injusticias en nuestra profesión y en nuestro país.

Con rigor empresarial, intentemos que nuestra profesión sea sostenible, pertenezca a un sector industrial firme, creativo y transparente. Los actores deberíamos estar abiertos socialmente a la innovación constante, así como desarrollar nuevas habilidades adaptadas al entorno del siglo XXI, solo por cumplir con la función de referente que el público nos otorga.

Inspirar y estar inspirado es posible si consigues rodearte de personas creativas, si estás abierto a cuestionar sus verdades y adaptarlas a tu contexto.

¡Que el romanticismo, el juego y la lucha no se nos acabe nunca! Porque hemos elegido una profesión con la que, unidos, podemos cambiar el mundo a mejor.

Assumpta Serna 

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