Mucho se ha hablado de la Composición del Personaje, de la necesidad de que se aprecie la labor del Actor como Creador, pero qué ocurre realmente cuando éste es también autor, ¿este hecho enriquece el trabajo actoral de cara a la composición de los personajes? Estaríamos, por tanto, en el complejísimo y fascinante proceso creativo del actor como creador total, desde disciplinas diferentes pero similares al mismo tiempo.
El actor, a través de su cuerpo y mente, otorga a ese personaje, ya vivo en el papel, una nueva dimensión, primero analizándolo exhaustivamente, interiorizándolo, haciéndolo suyo, siendo sólo uno, al ir descubriendo las capas que forman la personalidad que el autor ya le ha querido otorgar y luego creando y sumando, por medio de su dramaturgia actoral, retazos de vida intransferibles, que le harán único.
Meryl Streep en una de sus conocidas composiciones actorales-“The Devil Wears Prada”
El autor hace ese mismo trabajo a través de su imaginación, desde el papel, y por tanto, existe allí y también en la mente de todo aquel que lo lea e imagine. No obstante, el personaje existe a través de sus acciones o no acciones, sus diálogos, sus silencios, sus rasgos descritos de manera deliberada, pero le falta que alguien le saque de ese mundo imaginativo en el que vive. Ahora es el turno del actor, que sumará su creación para que ese personaje nazca, sea de carne y hueso, tenga identidad corpórea y contorno emocional.
Es posible que en el proceso de creación del personaje, esos rasgos descritos o no por el autor, no sean los mismos que luego el actor le otorgue para darle vida, cada caso es un mundo, pero en el proceso de creación siempre se suma, no se resta, a cada matiz, más vida. Actor y autor suman imaginaciones para crear, desde la verdad, un personaje que respire vida haciendo que, al menos, por esos instantes, la ficción y la realidad dejen de estar separadas para estar más unidas que nunca con un objetivo común: La creación/La vida misma.
Aaron SorkinGuionista, escenógrafo y productor. Ganador de un Oscar al Mejor Guión por “The Social Network” y creador de prestigiosas series de TV tales como “The West Wing”, “Studio 60” o la reciente “The Newsroom”.
No obstante, me pregunto qué ocurre realmente cuando se aúnan ambas disciplinas en un solo creador, siendo el autor también el actor que le dará vida por partida doble. Me gustaría indagar y analizar qué sucede cuando asistimos a esa dualidad, qué pasa en el origen, en el proceso, en la transición, en el resultado, qué se gana, qué es igual, qué debe modificarse, qué no debe cambiarse o hasta dónde se puede cambiar, qué aporta, cómo se traduce y si realmente marca una diferencia radical en lo que a la composición de los personajes se refiere.
Para mí, escribir y actuar están íntimamente relacionados. Si yo no fuera actriz no creo que me hubiera puesto a escribir ya que mi escritura nace desde la absoluta fascinación por la composición de los personajes, que me lleva a interesarme por los mecanismos intrínsecos y complejos del alma humana, la psicología del individuo y la manera en la que gestionamos nuestras emociones y, por tanto, nuestras vidas en toda su complejidad. Asimismo, escribir me hace mejor actriz cada día ya que me ayuda a ponerme, desde su mismísimo origen, en la piel de todos y cada uno de los diferentes personajes y a analizarlos desde perspectivas distintas. Del mismo modo que, al interpretar, un actor ha de Ser, nunca debe “Hacer que hace”, al escribir no se debe hacer que un personaje haga o diga algo porque sí, todo tiene un porqué, desde la acción más simple hasta el diálogo más extenso. Estos principios son básicos pero cuando eres tú el que ha de interpretar algo que tú has escrito, en esa transición, se te abre otro mundo dentro del mundo ya creado, lleno de matices, colores, opciones, nuevas posibilidades con las que enriquecer la composición de los personajes.
Tina Fey es guionista, actriz y creadora de la formidable y multipremiada serie de la NBC “30 Rock (Rockefeller Plaza)”
Por tanto, desde este blog magnífico que nos brinda la escuelas de cine de Madrid Fundación First Team, me gustaría abrir un amplio y diverso debate con todos vosotros, mis compañeros actores-creadores, para que juntos investiguemos esta creación continua y absoluta del actor como creador, primero en la mente, luego en el papel, luego en el proceso creativo actoral, hasta nacer e ir desarrollándose a cada ensayo, cada función, cada toma…y ya no dejar de existir, pues la ficción es eterna, cada vez que alguien la hace realidad al interpretarla, verla, leerla, imaginarla, recordarla.
Escrito por Chus de Castro (Actriz, guionista y colaboradora de la Fundación First Team)
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