La verdad es que en las clases que damos Scott Cleverdon y yo en first team de interpretación cinematográfica, hemos descubierto la enorme responsabilidad que tenemos como formadores de mostrar diferentes puntos de vista y compartir un método personalizado que funcione, adaptado al siglo XXI.

Cuestionar las viejas costumbres, es tarea y deber de cuantos nos dedicamos a compartir lo que hemos aprendido de otros, porque en las sociedades donde hay menos miedo a compartir, se genera una industria saludable, que nunca es piramidal. No hay un Dios que sepa de todo.
Sin embargo, en las sociedades donde hay más miedo por compartir, todavía exigimos al padre, al profesor, al director, al productor, que tenga una varita
mágica con la que guiarnos. Y es cómodo sentirse con ese pequeño poder que te da el ser padre, profesor, director, productor… sin escuchar con atención al miembro de la familia o del equipo o al espectador. Es cómodo también no abrazar la responsabilidad con compromiso y vivir sin demasiada ilusión por lo que hacemos… Pero nos equivocamos, una y otra vez, sino mirar lo que decía Steve Jobs a alumnos de Stanford.
La globalización y el Internet nos han traído grandes ventajas: la transparencia en la autoría, la necesidad de darle valor a las ideas, y la ciencia cierta y comprobada que no hay una sola manera de hacer las cosas, pero al lado de la ventaja, está la duda de qué elegir, con qué criterio… Lo más difícil en la vida es tener a cada momento, una opinión basada en criterio…
El momento de elegir y confiar en alguien y en algo, es ahora mismo, el problema más traumático de todos, porque sabemos que en la elección, estamos perdiendo, al menos, lo contrario. Y nos han enseñado a tener, a querer poseer todo.
Por ejemplo, ¿cómo elegir una formación en cine y TV para obtener conocimiento y cumplir con excelencia nuestra profesión elegida?
¿En qué criterios podemos basarnos para estar seguros que recibiremos una formación de futuro y no una formación antigua? Hoy por internet, si sabes buscar, ves los principios de cada escuela. Estúdialos a fondo…
Cortometraje de Agosto 2011, equipo ft
Clase de Interpretación en cine y TV en first team

En nuestra experiencia, hemos resumido en 10 los principios indicadores de una formación de calidad.

No encontrarás en todos los centros de formación los mismos principios, o puede que tengan otros valores…- pero sobretodo no busques formación solo para conseguir cualquier trabajo a cualquier precio-.

Será útil escoger las escuelas que aspiran tener cuantos más valores mejor, porque es esencial saber distinguir entre número y calidad, entre superficialidad y contenido, entre copia y original.
Al fin y al cabo, estar motivado en la vida es perseguir un deseo y sentirte que trabajas con orientación hacia un fin justo y necesario no sólo para ti, sino para el resto de la sociedad. La creatividad empieza en la elección de aquellos valores que harán sentirnos orgullosos de la formación que recibimos y en el ejercicio de la profesión, nos ayudarán a pertenecer a una profesión noble, siendo útiles a la sociedad y al momento en el que vivimos.
Assumpta Serna